Parece que lo del referéndum en Escocia va en serio. Ya hay fecha y pregunta. Será en el 2014. Y la pregunta, según la propuesta del primer ministro Alec Salmond, va a ser sencilla y clara: “Está de acuerdo en que Escocia sea independiente?”. Sigue la controversia entre Londres y Edimburgo sobre competencias y procedimientos, pero no parece que esto vaya a terminar como lo de Ibarretxe.
Un diario inglés publicó que el gobierno español está preocupado con la perspectiva del referéndum escocés y ha sugerido al gobierno británico que vetará la entrada del nuevo estado en la Unión Europea, en el caso de que se independice. El Gobierno español lo ha negado, pero un diario escocés insiste en que hay mucho movimientos diplomático entre Londres y Madrid.
La preocupación del gobierno español está totalmente justificada. Las encuestas dicen que los independentistas lo tienen difícil. Puede que al final la mayoría no opte por la secesión, tal y como sucedió en las dos consultas de Quebec en los 80 y los 90. Pero, independientemente del resultado, las consultas de Quebec tuvieron un efecto pedagógico que todavía pervive. El caso escocés también empieza a ser muy pedagógico. El mero hecho de que se puedan pronunciar sobre su independencia de uno de los principales estados de la Unión Europea puede marcar un antes y un después en las naciones sin estado de Europa. Escocia empieza a escocer.
Artículos semanales para la sección "Con el pie izquierdo" del programa Boulevard de Radio Euskadi, escritos y leídos por un periodista, Imanol Murua Uria, que nunca hasta ahora había escrito nada serio en castellano.
sábado, 28 de enero de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
Txillardegi gogoan
Uno que se hace pasar por Sabino Arana en twitter escribió que Txillardegi acababa de entrar en el cielo gritando “gora Euskalerria askatuta”. Lo contaba Xabier Mendiguren Elizegi en Berria, quien equiparó a ambos, no por sus coincidencias, sino por su decisiva aportación en la defensa de la identidad vasca. Si no fuese por ellos hoy no seríamos lo que somos, venía a decir. Lurdes Auzmendi, responsable de Política Lingüística en el Gobierno Vasco, decía que le cuesta imaginar en qué situación estaría hoy el euskera sin Txillardegi. Martxelo Otamendi insistía en lo que le debemos. “Egin duzuna zor dizugu, eta egiteko dagoena egitea zor dizugu”.
Gorka Bereziartua, periodista de Argia, acertaba a retratar gráficamente la fuerte personalidad de Txillardegi, su capacidad para el análisis propio y su valor para actuar en consecuencia, recordando el puñetazo en la mesa que dio en una entrevista, diciendo “horrela ez dago zereginik”. Se lo imaginaba dando otro puñetazo en la mesa cuando participó en la fundación de ETA, otro cuando impulsó la estandarización del euskera, otro cuando publicó la innovadora novela Leturiaren Egunkari Ezkutua, etcétera.
Insisto por si acaso: el carácter humilde de Txillardegi, su tendencia a comportarse como uno más, no debe hacernos olvidar que acaba de fallecer una de las personalidades más importantes e influyentes de nuestra historia reciente.
Gorka Bereziartua, periodista de Argia, acertaba a retratar gráficamente la fuerte personalidad de Txillardegi, su capacidad para el análisis propio y su valor para actuar en consecuencia, recordando el puñetazo en la mesa que dio en una entrevista, diciendo “horrela ez dago zereginik”. Se lo imaginaba dando otro puñetazo en la mesa cuando participó en la fundación de ETA, otro cuando impulsó la estandarización del euskera, otro cuando publicó la innovadora novela Leturiaren Egunkari Ezkutua, etcétera.
Insisto por si acaso: el carácter humilde de Txillardegi, su tendencia a comportarse como uno más, no debe hacernos olvidar que acaba de fallecer una de las personalidades más importantes e influyentes de nuestra historia reciente.
jueves, 12 de enero de 2012
Liga escocesa
Es ciertamente difícil imaginarse a Mariano Rajoy metiendo prisa a vascos o catalanes para que hagan de una vez por todas un referéndum de independencia, porque la incertidumbre que provoca está influyendo negativamente en la economía del país.
David Cameron, el primer ministro británico, lo está haciendo. Ha exigido a los escoceses que realicen el referéndum en un plazo de 18 meses, frente a la intención del primer ministro escocés Alex Salmond de convocar la consulta en otoño del 2014. Cameron acepta que el referéndum sea vinculante y que, por supuesto, su ámbito se limite a Escocia. Pero argumenta que la competencia para organizarlo es del parlamento británico, y propone que las opciones sean solo dos, independencia si o independencia no, frente a la pretensión escocesa de ofrecer una tercera opción de mayor autogobierno. Cameron, por supuesto, intenta hacer fracasar los planes del partido nacional escocés, pero llama la atención la naturalidad con la que los británicos aceptan que los escoceses puedan decidir sí quieren quedarse o prefieren marcharse, independientemente del debate sobre los procedimientos.
Quizás sea por la pedagogía del futbol. Los ingleses no pueden echar mano del estúpido argumento que nos toca escuchar cada vez que se enciende el debate sobre la independencia vasca o catalana. El Celtic y el Rangers no tienen de qué preocuparse: juegan desde siempre en la liga escocesa.
David Cameron, el primer ministro británico, lo está haciendo. Ha exigido a los escoceses que realicen el referéndum en un plazo de 18 meses, frente a la intención del primer ministro escocés Alex Salmond de convocar la consulta en otoño del 2014. Cameron acepta que el referéndum sea vinculante y que, por supuesto, su ámbito se limite a Escocia. Pero argumenta que la competencia para organizarlo es del parlamento británico, y propone que las opciones sean solo dos, independencia si o independencia no, frente a la pretensión escocesa de ofrecer una tercera opción de mayor autogobierno. Cameron, por supuesto, intenta hacer fracasar los planes del partido nacional escocés, pero llama la atención la naturalidad con la que los británicos aceptan que los escoceses puedan decidir sí quieren quedarse o prefieren marcharse, independientemente del debate sobre los procedimientos.
Quizás sea por la pedagogía del futbol. Los ingleses no pueden echar mano del estúpido argumento que nos toca escuchar cada vez que se enciende el debate sobre la independencia vasca o catalana. El Celtic y el Rangers no tienen de qué preocuparse: juegan desde siempre en la liga escocesa.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Un brindis
Una compañera de la Universidad de Reno, de origen ucraniano, hace poco me contó con orgullo que había sido marine en el ejército de los Estados Unidos. Era, me explicó, el único modo de costearse la carrera universitaria. Se sorprendió de que yo no hubiese sido nunca soldado y, sobre todo, de que estuviese orgulloso por ello. Estoy en un país en el que muy pocos cuestionan el militarismo. El servicio militar no es obligatorio, pero muchos optan por alistarse. Las cifras impresionan: en un país de trescientos millones de habitantes, más de un millón y medio ha participado o en la guerra de Irak o en la de Afganistán. Es decir, uno de cada doscientos habitantes.
Prefiero nuestras estadísticas. Olentzero, Papá Noel y los Reyes Magos brindaron ayer, en frente del Gobierno Militar de Bilbao, por el décimo aniversario de la abolición del servicio militar obligatorio. Una abolición que no fue, precisamente, un regalo de Reyes, sino la consecuencia de la lucha de un movimiento de desobediencia que sufrió mucha incomprensión en sus inicios, y mucha represión y cárcel en su apogeo. Por cierto, incluso después de la abolición de la mili, insumisos y desertores seguían cumpliendo penas de cárcel, y más de 4.000 procesados seguían a la espera de juicio. Era una situación insostenible que se corrigió en pocos años con la reforma de varias leyes y con la amnistía a todos los procesados. Una buena referencia. Me sumo al brindis.
Prefiero nuestras estadísticas. Olentzero, Papá Noel y los Reyes Magos brindaron ayer, en frente del Gobierno Militar de Bilbao, por el décimo aniversario de la abolición del servicio militar obligatorio. Una abolición que no fue, precisamente, un regalo de Reyes, sino la consecuencia de la lucha de un movimiento de desobediencia que sufrió mucha incomprensión en sus inicios, y mucha represión y cárcel en su apogeo. Por cierto, incluso después de la abolición de la mili, insumisos y desertores seguían cumpliendo penas de cárcel, y más de 4.000 procesados seguían a la espera de juicio. Era una situación insostenible que se corrigió en pocos años con la reforma de varias leyes y con la amnistía a todos los procesados. Una buena referencia. Me sumo al brindis.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Supervivencia nuclear
La noticia sobre la muerte del líder norcoreano Kim Jong Il pilló a varias televisiones norteamericanas retrasmitiendo en directo la salida de las tropas estadounidenses de Irak. El reportero de la cadena Fox, que estaba entrevistando en ese momento a oficiales del ejército a pie de tanque en la frontera entre Irak y Kuwait, improvisó un nuevo guión con preguntas sobre Corea del Norte. Era una escena un tanto extraña: un militar norteamericano dando su opinión sobre las consecuencias de la muerte del líder norcoreano desde los paisajes desérticos del golfo pérsico. Las preguntas fueron varias, pero todas giraban en torno a la misma cuestión: la capacidad nuclear de Corea del Norte. No es solo la cadena Fox. En casi todas las noticias, reportajes y entrevistas sobre la muerte del líder coreano en los medios estadounidenses, la referencia al tema nuclear es casi obligada. En los Estados Unidos, que posee más de 8.000 cabezas nucleares, preocupa, y mucho, que Corea del Norte tenga capacidad para fabricar entre seis y ocho unidades.
Libia, con Gaddafi al frente, también desarrolló un programa nuclear que no llegó a culminar. Mientras Kim Jong Il ganaba la partida a Bush en su particular batalla, Gaddafi optó por negociar y desmantelar su programa nuclear. Visto lo visto, no nos extrañemos de que Ahmadinejad no renuncie a lo que Gaddafi, a diferencia de Kim Jong Il, sí renunció.
Libia, con Gaddafi al frente, también desarrolló un programa nuclear que no llegó a culminar. Mientras Kim Jong Il ganaba la partida a Bush en su particular batalla, Gaddafi optó por negociar y desmantelar su programa nuclear. Visto lo visto, no nos extrañemos de que Ahmadinejad no renuncie a lo que Gaddafi, a diferencia de Kim Jong Il, sí renunció.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Unos más iguales que otros
Había escrito e incluso grabado la primera versión de esta columna pensando inocentemente que Amaiur tendría al final grupo parlamentario. Pero estos españoles no dejan de sorprendernos. Volvemos a grabar.
Los argumentos no parecían muy convincentes. Aunque Alfonso Alonso, la voz oficial del nuevo PP, haya sido algo ocurrente al argumentar que Amaiur no podía formar grupo, precisamente, por imperativo legal. Recuerdo de Alonso otra frase que, hace una década, también fue titular en varios medios. Tras declarar como testigo en el Tribunal Supremo en la vista oral sobre la ilegalización de Batasuna, dijo que hasta los niños de teta sabían que Batasuna era ETA. Esta vez, podríamos decir que hasta los niños de teta a los que se refirió Alonso saben que a Amaiur le corresponde formar grupo propio.
Otro destacado dirigente del PP, Esteban Gonzalez Pons, argumento que hay que aplicar el principio de igualdad tratando de forma desigual a quienes son desiguales: es decir, grupo propio para UPyD, y sándwich mixto para Amaiur. Napoleón, no el emperador, sino el cerdo déspota de la novela Rebelión en la Granja, no lo habría explicado mejor. Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros, proclamaba uno de las leyes de la peculiar granja. Acaban de trasladar el lema de la novela de Orwell a la granja… perdón, al templo de la democracia española: todos los diputados son iguales, pero algunos más iguales que otros.
Los argumentos no parecían muy convincentes. Aunque Alfonso Alonso, la voz oficial del nuevo PP, haya sido algo ocurrente al argumentar que Amaiur no podía formar grupo, precisamente, por imperativo legal. Recuerdo de Alonso otra frase que, hace una década, también fue titular en varios medios. Tras declarar como testigo en el Tribunal Supremo en la vista oral sobre la ilegalización de Batasuna, dijo que hasta los niños de teta sabían que Batasuna era ETA. Esta vez, podríamos decir que hasta los niños de teta a los que se refirió Alonso saben que a Amaiur le corresponde formar grupo propio.
Otro destacado dirigente del PP, Esteban Gonzalez Pons, argumento que hay que aplicar el principio de igualdad tratando de forma desigual a quienes son desiguales: es decir, grupo propio para UPyD, y sándwich mixto para Amaiur. Napoleón, no el emperador, sino el cerdo déspota de la novela Rebelión en la Granja, no lo habría explicado mejor. Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros, proclamaba uno de las leyes de la peculiar granja. Acaban de trasladar el lema de la novela de Orwell a la granja… perdón, al templo de la democracia española: todos los diputados son iguales, pero algunos más iguales que otros.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Literatura sobre ETA
El escritor Fernando Aramburu ha pedido disculpas por las declaraciones en las que afirmaba, entre otras cosas, que los creadores de literatura en euskera han evitado referirse a ETA. Como en la disculpa no se aprecia una rectificación en el contenido de su crítica, me permito sugerirle varias obras.
Gizona bere bakardadean y Soinujolearen semea, de Bernando Atxaga. Ehun metro y Hamaika Pauso, de Ramon Saizarbitoria. Zorion perfektua, de Anjel Lertxundi. Lagun izoztua, de Joseba Sarrionandia. Bizia lo y Antzararen bidea, de Jokin Muñoz. Ur uherrak, de Aingeru Epalza. Ezinezko Maletak, de Juanjo Olasagarre. Hay muchísimos más. Más de cuarenta, según se recoge en el libro publicado por UEU tras unas jornadas sobre literatura y conflicto.
El filosofo y escritor Markos Zapiain ha publicado hace pocos meses un ensayo sobre esta cuestión, titulado ETAkideen ametsak. Una de las conclusiones del siempre heterodoxo Zapiain es que la mayor aportación de ETA ha sido, precisamente, la literatura sobre ETA. Exageraciones aparte, me pregunto si los autores en castellano han sido más valientes al abordar el conflicto vasco con todos sus matices. Y me pregunto también cuántos se han referido en sus obras, por ejemplo, a temas tan propicios para la creación literaria como las aventuras y desventuras de Amedo y Dominguez, o la tortura.
Hay mucho de qué escribir. Pero no solo en euskera.
Gizona bere bakardadean y Soinujolearen semea, de Bernando Atxaga. Ehun metro y Hamaika Pauso, de Ramon Saizarbitoria. Zorion perfektua, de Anjel Lertxundi. Lagun izoztua, de Joseba Sarrionandia. Bizia lo y Antzararen bidea, de Jokin Muñoz. Ur uherrak, de Aingeru Epalza. Ezinezko Maletak, de Juanjo Olasagarre. Hay muchísimos más. Más de cuarenta, según se recoge en el libro publicado por UEU tras unas jornadas sobre literatura y conflicto.
El filosofo y escritor Markos Zapiain ha publicado hace pocos meses un ensayo sobre esta cuestión, titulado ETAkideen ametsak. Una de las conclusiones del siempre heterodoxo Zapiain es que la mayor aportación de ETA ha sido, precisamente, la literatura sobre ETA. Exageraciones aparte, me pregunto si los autores en castellano han sido más valientes al abordar el conflicto vasco con todos sus matices. Y me pregunto también cuántos se han referido en sus obras, por ejemplo, a temas tan propicios para la creación literaria como las aventuras y desventuras de Amedo y Dominguez, o la tortura.
Hay mucho de qué escribir. Pero no solo en euskera.
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