jueves, 9 de junio de 2011

Una consulta o dos

No sé qué necesidad tienen los escoceses de independizarse de los británicos, pero parece que se lo están tomando en serio. El partido que aboga por la independencia, el SNP de Alex Salmond, goza en el parlamento escocés desde principios de mayo de una mayoría absoluta que le permite convocar una consulta sobre el tema durante esta legislatura.

El Gobierno británico no ha respondido ni que el Reino Unido es indivisible, ni que dicho referéndum afectaría a la soberanía nacional y, por tanto, debería realizarse en todo el territorio británico. El ministro para Escocia, Michael Moore, ha respondido esta misma semana a las pretensiones de los nacionalistas escoceses, advirtiendo que una consulta convocada por el parlamento escocés no sería suficiente. Según el ministro, si la mayoría de los escoceses avala en una primera consulta que se inicien negociaciones entre los dos gobiernos, el resultado de dichas negociaciones deberá ser ratificado por los propios escoceses en un segundo referéndum convocado por el parlamento británico. El SNP está en total desacuerdo y argumenta que una consulta sería suficiente. Pero el debate, a día de hoy, es ese: una consulta o dos.

Ya nos podemos ir preparando para escuchar que lo que en un futuro próximo puede suceder en Escocia no tiene nada que ver, pero nada de nada, con lo que la legislación española no permite que pueda suceder nunca aquí.

jueves, 2 de junio de 2011

Las recetas de Egiguren

Confieso que las recetas de Egiguren sobre paz y normalización casi siempre me han parecido acertadas, aunque nunca se hayan aplicado con éxito. Imaginen que se cumpla la hoja de ruta que está proponiendo últimamente: el Tribunal Constitucional revoca la ilegalización de Sortu y también la doctrina Parot; los facilitadores internacionales verifican el alto el fuego de ETA; el Gobierno español flexibiliza su política penitenciaria y, como primer paso, acerca presos a cárceles vascas; y, en el caso de que ETA anuncie su final definitivo, los partidos vascos se comprometen a intentar acordar un nuevo marco político de convivencia en la próxima legislatura. Es decir, primero la paz, pero sin olvidarnos de que luego viene la política.

Egiguren habla, como casi siempre, desde una aparente soledad. Parecen cantos de sirena de un político al que pocos compañeros de partido hacen ya caso. Es también lo que parecía hace años cuando, en pleno apogeo del Pacto Antiterrorista, se atrevió a presentar en el epílogo de un libro suyo una metodología para un proceso de paz que en aquel contexto era, ademas de pura ficción, casi una herejía. Pero, cuando se dieron las condiciones, fue Egiguren quien marcó la pauta a Zapatero.

No hay duda: se vuelven a dar las condiciones para que Zapatero, Rubalcaba y López vuelvan a aplicar sus recetas. Aunque solo sea porque, como casi siempre, falta muy poco para las siguientes elecciones.

jueves, 26 de mayo de 2011

Saber ganar

Con el tiempo sabremos si la irrupción de Bildu como segunda fuerza vasca es un fenómeno coyuntural consecuencia del impulso con el que ha salido la izquierda abertzale de las catacumbas de la ilegalización, o si los resultados del domingo nos están enseñando los trazos del nuevo mapa político vasco post-ETA, con una coalición independentista con capacidad de disputar la hegemonía abertzale al PNV.

Quien crea que es una ola pasajera, puede tomar como referencia a Esquerra Republicana de Catalanya. Tras ser víctima de una campaña brutal, emergió con tal fuerza que se creyó capaz de disputarle el liderazgo nacionalista a CiU, y ahora está como está. Pero también tenemos la referencia de Irlanda del Norte. Durante los años de plomo el SDLP de John Hume fue siempre primera fuerza entre los nacionalistas irlandeses, pero desde la retirada del IRA el Sinn Fein se ha afianzado como primera fuerza republicana y es partido de gobierno.

La evolución de Bildu dependerá de muchísimos factores, pero buena parte de su suerte estará en sus propias manos. Si los impulsores de Bildu aciertan a gestionar el capital político obtenido teniendo en cuenta la pluralidad de la coalición y la diversidad de sus votantes, estarán creando las condiciones para que los resultados del domingo sean solo el punto de partida. Si no lo hacen, puede que hayan tocado un techo difícil de superar.

jueves, 19 de mayo de 2011

Nuestras religiones

Acabo de escuchar en una emisora de radio de California que Barack Obama no es realmente cristiano. El presidente de los Estados Unidos suele terminar sus discursos deseando que Dios bendiga a quienes le escuchan, God Bless You, y sobre todo, que bendiga su país, God Bless America. Y acostumbra a ir a la iglesia los días más señalados. Pero muchos no le creen. Hay quienes aseguran que realmente es musulman. Pero el locutor de radio no ha llegado a tanto: solo le acusa de ser agnóstico.

Puede ser. Es fácilmente explicable. En los Estados Unidos un candidato que se autoproclamara no religioso no tendría seguramente ninguna posibilidad de llegar a la Casa Blanca, ni podría ser gobernador de ningún estado. Sea o no creyente, debe decir que lo es, si no quiere quedar fuera de la carrera electoral.

En nuestra tierra somos de otras religiones. Acabo de ver una foto en la que todos los candidatos a diputado general de Gipuzkoa posan uniformados con los colores de la Real Sociedad, que esta semana se juega la vida. Me da que no todos son grandes aficionados al futbol y a saber si no hay entre ellos algún seguidor camuflado de un equipo que no es la Real.

Me temo que veremos mucho antes un presidente ateo en la Casa Blanca que un diputado general de Gipuzkoa que confiesa ser aficionado del Athletic o un alcalde de Bilbao que reconoce simplemente que no le gusta el futbol.
Dios bendiga nuestros equipos.

viernes, 13 de mayo de 2011

Actos electorales

La campaña está que arde. Me refiero a la de los Estados Unidos. Falta año y medio para las elecciones, y cada movimiento del presidente Barack Obama se mide ya en términos electorales.

El asesinato de Osama Bin Laden ha sido, entre otras muchas cosas, también un acto electoral. La popularidad de Obama se ha disparado, aunque año y medio es demasiado para que el efecto Bin Laden le pueda garantizar la reelección. Ya lo dijo el asesor de Bill Clinton en la campaña en la que derrotó a Bush padre: es la economía, estúpido. Pero no hay duda de que Obama se ha apuntado un buen tanto al ordenar aplicar a Bin Laden la justicia del salvaje oeste americano. Las encuestas dicen que ha alcanzado un nivel de popularidad record, e incluso la mayoría de los estadounidenses ven ahora con buenos ojos también su política económica. Milagros de la lucha antiterrorista.

Recuerdo haber leído alguna vez, en relación a alguna de las campañas presidenciales en Israel, que las posibilidades de Benjamin Netanyahu dependían principalmente en si algún grupo palestino realizaba o no un atentado importante en vísperas de las elecciones.

Son cosas que me vienen a la cabeza tras haber visto la que algunos han querido montar a cuenta de una pancarta enarbolada por un ex preso que ya ha cumplido condena o el sorprendente decorado que eligió Yolanda Barcina en su mitin en Basaburua, con un Gora ETA que clama al cielo. Cualquiera diría que algunos lo echan en falta.

jueves, 5 de mayo de 2011

Un buen día

Hoy es un buen día para hablar de política.

Después de casi una década de exclusiones electorales, parece que vamos a tener unas elecciones mínimamente democráticas. No lo son totalmente, porque no debemos olvidar que Sortu ha sido recientemente ilegalizado y que los militantes de la izquierda abertzale, los que en los informes policiales continúan llevando el estigma de la contaminación, siguen sin poder presentarse.

Pero es solo cuestión de tiempo. La decisión del Tribunal Constitucional debe marcar un antes y un después. Un antes y un después en el proceso hacia una democracia sin trampas. Un antes y un después en el camino hacia la paz. Y un antes y un después en el proceso hacia unas reglas de juego más justas, y más nuestras.

Porque una de las lecciones de lo que vivimos anoche es que seguimos obligados a jugar en terreno contrario, con un reglamento ajeno y un equipo arbitral elegido por el rival. Hemos vuelto a ver que un puñado de jueces nombrados por los dos partidos mayoritarios españoles tienen la capacidad de decidir quiénes pueden participar en las instituciones vascas, y quienes no.

Hemos vuelto a sentir, como otras muchas veces, que esto hay que cambiarlo. Pero también hemos sentido, como muy pocas veces hasta ahora, que algo profundo ha empezado a cambiar.

Es, también, un buen día para hablar de independencia.

jueves, 28 de abril de 2011

Inquietante

En esta época en que los atropellos judiciales se han convertido en una insana costumbre de los tribunales españoles, dos jóvenes zarauztarras están siendo víctimas de otra aberración jurídica. Aritz Labiano y Haritz Gartxotenea están en estos mismos momentos encerrados en la cárcel cumpliendo una pena de 21 meses, porque según un testigo anónimo gritaron en una manifestación “gora ETA”, acusación que los condenados han negado siempre.

Háganse a la idea. No hay ninguna otra prueba. No hay ningún otro testigo que confirme la denuncia del anónimo. Ninguna grabación. Solo la denuncia del anónimo. Al proteger el tribunal la identidad del supuesto testigo, los abogados defensores no han podido argumentar, es solo un ejemplo, que el denunciante puede tener algún tipo de interés personal en incriminar a estos dos jóvenes. La evidencia de una enemistad entre el denunciante y los denunciados, por ejemplo, podría invalidar el testimonio por interesado. Pero, a pesar de la evidente indefensión, los han condenado. El miércoles se encaramaron a la pared de Santa Barbara, en Zarautz, para decir, simplemente, “utzi bakean”. Cuando apareció la Ertzaintza, se entregaron pacíficamente.

Que estos dos jóvenes sean encarcelados, es indignante. Y que la sola denuncia de un testigo anónimo te pueda llevar a la cárcel es, sencillamente, inquietante.